La severidad sobrevive hasta el final
La severidad es lo primero que pierden casi todas las implementaciones. Ascender un aviso a error es fabricar una crisis la víspera de un plazo; degradar un error es esconder uno real. Se traslada al resultado tal como fue declarada.
El paquete se abre como manda la especificación
Existe un procedimiento definido para averiguar qué fichero de un paquete es el informe. Si se adivina por la extensión o el nombre de la carpeta, a veces se valida el fichero equivocado, o se pierde el verdadero y aun así se informa de éxito. Nosotros seguimos el procedimiento.
Tres formatos, un mismo sentido, y lo comprobamos
El mismo informe puede escribirse en XML, JSON o CSV, y los tres deberían significar exactamente lo mismo. Que eso se cumpla es en sí una regla, y de las fáciles de saltarse. La comprobamos, sin conexión.
La unidad de validación es la presentación, no el fichero
Una presentación Inline XBRL suele repartirse en varios ficheros, y la especificación obliga a tratarlos como uno. Si se valida cada fichero por separado, toda una clase de errores — identificadores reutilizados entre documentos, por ejemplo — desaparece sin dejar rastro, y todos los ficheros pasan.